lunes, julio 31, 2006

Cine enlatado y educación de masas


Hoy en el metro vi un afiche Garfield 2, esa en que sale un gato llamado Garfield pero que no actúa como el Garfiel que todos leímos o vimos en la serie animada algún día.

Y por lo que me he enterado en esta ocasión Garfield (residente de EEUU) encuentra a otro gato IGUAL a él (pero residente de Inglaterra). Planteando los factores de la película veo que el mensaje es: (gato Estadounidense) = (gato Ingles), dividiendo ambos términos por “gato” nos queda : Estadounidense = Inglés.

Que coincidencia, desde los ataques del 2001 al WTC, EEUU e Inglaterra, es decir Bush y Blair, han trabajado “juntos como hermanos” dando el mismo discurso de aplastar al Islam (la peor amenaza contra las petroleras), y ambos representan países de mayoría blanca (anglosajona). Pero todavía la diferencia cultural entra ambas sociedades ha sido una barrera difícil de superar. Y como no es novedad, la manipulada industria del cine ya ha empezado la campaña de enseñanza de masas. ¿Que mejor que usar a este personaje? le muestra a los americanos lo hermoso que es Inglaterra y los ingleses.

Pero esta artimaña de manipulación no es nueva, tras el alegre cine de post guerra en los 50 y de los experimentos de varios directores en los 60, en los 70 en plena guerra fría, las industrias de cine americano comenzaron el actual sistema de imponer miedo a la gente, con cine catastrofista basado en el peligro nuclear (el enemigo real también tiene misiles!), y batallas épicas en que un IMPERIO DE MALDAD donde todos sus soldados SON IGUALES y quiere imponer su poder sobre la gente que VIVE EN LIBERTAD. ¿Será coincidencia que justo en esa época en el mundo occidental se veía como amenaza al gran “IMPERIO SOVIETICO” donde todos sus habitantes SON IGUALES y quería someter a los países que VIVEN EN LIBERTAD?

Una vez en los 80 con el fin de la Guerra de las Galaxias, donde el malvado imperio es destruido y el más malo admite estar equivocado, la industria cinematográfica cambia su estrategia para cine de masas, imponiendo un personaje más directo: RAMBO. El super soldado incomprendido de Vietnam resultó ser bueno para aquel presente, y se ve como él solo aplasta a los malvados e inhumanos soldados del bloque rojo, hasta se asocia con los talibanes para derrotarlos.

Pero una vez caído el muro de Berlín y la URSS, la gran amenaza desaparece . ¿Y ahora que? el miedo genera consumo, y si ya no hay amenaza externa entonces no hay consumo. Y es así cuando la mega industria tiene la feliz idea de imponer el consumo de productos relacionados con las películas, de imponer miedo se encarga la CNN. ¿Consecuencias? El capitán Garfio, los Adamms, los Dinosaurios, y así hasta Matrix.

PERO!! 2001, año de quiebre, ataque sorpresa de terroristas islámicos, reaparece el fantasma del miedo y el terror desde otros países. Pero ahora no es un bloque, es una red de gente que se esconde “en las sombras” y odia la forma de vida de occidente porque “simplemente son malos”. La mega industria del cine retoma su capacidad de influencia sobre el ignorante pueblo estadounidense y reeducarlo. ¿Consecuencias? La pasión, usada para recordarnos que somos cristianos (no se que enseñanza se saca de ahí, aparte de ver como le pegan a alguien), Cruzada, los caballeros sacados de una pasarela que van a pelear contra unos horribles islámicos, y ahora Garfield 2, donde como ya dije, vemos que los americanos y los ingleses pueden ser lo mismo, asociarse, hacer un bloque y trabajar por un bien común.

¿Algún pronóstico para el próximo año?, ¿Spiderman contra Musulmán?, ¿Rambo IV en Israel?, no me extrañaría.





 

viernes, julio 28, 2006

Las cosas nuevas


Cuando ves algo y crees que ese algo es otra cosa siempre tratas de amoldarlo mentalmente. Te preguntas "¿Cómo este elemento A (que yo creo que es A) se ha deformado o tiene apariencia extraña? ¿Cómo ha adquirido la forma de un objeto B hasta ahora desconocido?".

Entonces creo que se tiene una tendencia a no comprender o asimilar las cosas nuevas de forma instantánea, ya sean inventos, ideas, personas etc...

Con los inventos: "Este invento hace lo mismo que estos dos juntos"

Ideas: "Esta idea es una mezcla de esta corriente con esta otra..." el típico razonamiento "político" de los dirigentes intelectualoides: "Ese es un razonamiento revisionista con tendencias de neobolchevismo y matices de maoísmo, pero como dijo Allende.. bla bla bla"

Personas: Una persona desconocida puede ser comparada con otra conocida "Este tipo se parece a mi abuelo"

Y basándonos en esto, ¿La capacidad de aceptación de nuevas cosas va ligada con el grado cultural? ¿O va ligada con la forma de ser de cada persona?. Yo creo que en general el grado cultural tiene un gran peso, pues es este el que nos brinda la capacidad de aumentar o mejorar nuestro razonamiento y por lo tanto de comprender estas nuevas cosas.

He observado en algunos tipos famosos de la historia que los grandes revolucionarios (no estoy hablando de izquierdistas, sino de gente que ha hecho profundos cambios) en general han sido tipos bastante doctos: Marx, Lenin, Lutero, Allende, etc...

Al contrario de los grandes conservadores y tiranos de la historia: Franco, Pinochet, curas y sacerdotes (en este caso estos señores sólo estudian y desarrollan una verdad estática e inamovible, no se acepta nada nuevo que es de lo que estamos hablando).

Y ahora aplicando este razonamiento a nuestra enferma sociedad de consumo, creo que somos tipos demasiado incultos como para comprender las nuevas tendencias sociales de tolerancia, ecología, paz, etc.

No quiero decir que debamos ser hippies.  Con tolerancia me refiero a hacer sociedades más fuertes, asociándonos con gente de diferentes culturas; con ecología me refiero a desarrollar nuevas y mejores fuentes de energía,  para asegurar el buen desarrollo de nuestros pobres países castigados por el alto precio del petróleo y el cambio climático y paz, bueno, ¿quien no quiere vivir en paz?.

Continuara....

PD: Empecé a escribir esto en la clase de Cálculo porque vi una "h" y pensé que era una "b" mal impresa"

PD: Disculpen mi mala redacción.