
Con los quemadores rayos de Sol de vuelta, y con el cuerpo pidiendo algo de ejercicio, comienzo a experimentar de nuevo la necesidad preparar una nueva salida para recorrer el sur de este país; ya sería la tercera; con más experiencia y pero con las mismas ganas.
El verano pasado, cuando volví y me sentía como si hubiera despertado de un largo y maravilloso sueño, más de uno de mis cercanos me preguntaba que como había aguantado tanto y encima solo. Mi respuesta - no sé, yo solo pedaleaba, así como Forrest Gump corría-.
Y no es por presumir pero fue bastante para un tipo del montón. ¿Y cual era la necesidad de hacer semejante travesía, arriesgando atropellos, cogoteos, etc? ¿de donde nacen las ganas de ir a desgastarse físicamente sin alguna razón aparente? Lo primero que se me viene a la mente es hacer precisamente lo contrario a lo que se hace durante el resto del año, casi todo el año, cumplir rutinas.
En general sería como hacer lo contrario de lo que es impuesto; en mi caso de lo que es impuesto por el modelo social occidental.
¿Pero que pasa con otro tipo de imposiciones? ¿Generan siempre la misma respuesta por parte del oprimido?
¿Entonces la raíz de cualquier revolución está en la existencia de los mismos opresores, causa efecto?
No tan rápido querido lector, no solo me limito a las revoluciones comunistas y socialistas como supongo que estas pensando a las que me refiero, o como se ha visto en estos últimos años la reacción islámica ante el imperio estadounidense. También me refiero a lo que vivimos día a día.
Ejemplos: Con anticultura de moda (farándula, regeton, tv basura, etc) la reacción natural sería hacer todo lo contrario por parte de la gente que no gusta de este tipo de expresiones de baja calidad, y tratará de hacer con sus actividades una manifestación de calidad y buen gusto.
Otro, ahora que esos especimenes denominados popularmente como “flaites” hacen lo que les da la gana sin pagar por sus crímenes, la reacción natural del no “flaite” será ser mejor persona, más correcto, honrado etc. Algunos más violentos se pondrán botas militares, entrenaran artes marciales, se raparán al cero y saldrán a hacer barridas antiflaites, con lemas de honor y amor a la patria, algo muy de moda estos últimos años. El problema de estos últimos es que al imponer su verdad y criterio sobre absolutamente todo el que no es como ellos, están creando otro tipo de imposición, y ahora también tenemos a los antinazis antifascistas etc.
¿A quien se le ocurre otro ejemplo como para ver si esto válido?. La idea general de hacer lo contrario a lo impuesto.
Espero sus respuestas. Disculpen mi mala redacción.
Continuará... (porque no tengo mucho tiempo para escribir)
Foto: A la afueras de Temuco, donde comence mi travesía, momento en que ni me imaginaba la cantidad de cosas que iba a ver.






